Caixa Galicia se unió a Caixanova (Caja de Ahorros Municipal de Vigo + Caja de Ahorros Provincial de Orense) para convertirse en Novacaixagalicia (NGC Banco –> Caixa de Aforros de Galicia, Vigo, Ourense e Pontevedra) la actualmente denominada ABANCA.

¿Recuerdan que el rescate público de las cajas de ahorros no costaría ni un euro al bolsillo de los contribuyentes?.
A mediados del 2012, tras acordar con los socios comunitarios un rescate financiero de hasta 100.000 millones de euros, el ejecutivo del Partido Popular afirmó que la salvación de las entidades quebradas “no tendrá coste para los ciudadanos”.
Pues ABANCA nos ha costado más de 8.000 millones de euros tras la venta de su participación en Novagalicia Banco (NCG). Es decir, este dinero ya no se recuperará.
Banesco, el mayor banco privado de Venezuela, se adjudicó la entidad gallega en la subasta organizada por el Gobierno. Comprado el 88,3% de Novagalicia con una oferta de 1.003 millones de euros, que pagará desde el 2013 -el 40%- y el 60% hasta 2018.

El FROB vendió a Banesco el 62,7% del capital que poseía en NCG, y el Fondo de Garantía de Depósitos -formado por el resto de entidades financieras- su 25,6%.
De este modo, el Estado ha cobrado 712 millones por su participación, pese a haber aportado casi 9.000 millones, con lo que las pérdidas para el contribuyente ascienden a 8.269 millones de euros.

Esto significa que el rescate público de NCG ha costado a cada familia cerca de 475 euros y ABANCA nos lo agradece desahuciando a las familias Gallegas.