En la actualidad hablar de acceder a una vivienda es sinónimo de hablar de comprar una vivienda, de hipoteca y de dolor de cabeza.

¿Cuáles son las ventajas que tiene alquilar una vivienda…?.

Lo primero, es que el alquiler te permite vivir en sitios donde dificilmente se puede ser propietario.
Se puede mudar con mucha más facilidad y la mudanza puede ser más sencilla y menos costosa ya que hay en alquiler viviendas amuebladas.
Para acceder a este tipo de vivienda no se precisa disponer de grandes ahorros de dinero, simplemente requiere del depósito de una fianza correspondiente a uno o dos meses de renta recuperable al final de contrato  y las garantías son menores que para solicitar una hipoteca.

El alquiler facilita la movilidad laboral, los cambios de residencia por motivos profesionales, ampliando las ofertas de trabajo a otras ciudades.
El alquiler permite adecuar las necesidades al ritmo de vida en cada momento, desplazarse del centro a la periferia de las urbes, elegir entre mayor o menor número de estancias, vivir cerca de zonas verdes o servicios donde no utilizar el coche.
Las gestiones son mucho más sencillas
, sin notarios, ni registros y el ahorro de las altas de suministros, la exención de impuestos como el IBI. Tampoco hay que olvidarse del ahorro en el mantenimiento de la vivienda y las derramas de obras en el edificio además de no tener que asistir a las “divertidas” reuniones de la Comunidad de Propietarios.

Finalmente el riesgo financiero es menor, pues una subida de tipos de interés o la bajada de los precios de la vivienda provocadas por la desestabilización de la economía, como la producida en el 2008 que repercutió en millones de hogares hace más improbable el riesgo de ejecución hipotecaria con la merma en el bolsillo que representa pero no de desahucio por no ser capaz de afrontar las cuotas mensuales de arrendamiento. Pero llegados a este punto, es más sencillo negociar una cadencia en el pago, aplazamientos y hasta una renegociación a la baja en espera de tiempos mejores sin atarse al IPC de turno.

Ley de Arrendamientos Urbanos.